Considero que, en primer lugar, deberíamos pegar una mirada ligada a qué entendemos por EXPRESIÓN para así concluir qué tipo de experiencias se han encontrado vinculadas a esta. Si entendemos por expresión física todo aquel control o dominio del cuerpo que trata de transmitir una interpretación creativa del entorno y, por tanto, nuestro lenguaje interpreativo propio, me atrevería a decir que mi experiencia con la expresión corporal no se puede reducir a unos hechos concretos, sino a un sin fin de actos, pensamientos, reflejos e ideas que han transitado por mi cabeza desde que tengo toma de consciencia.
En cuanto a las materias más ligadas a este tipo de expresión, como puede ser la danza, la gimnasia, el teatro, etc. Sí denoté experiencias físico-expresivas durante mis años de escolarización infantil, primaria y secundaria bien marcadas. Es decir, siempre unidas al ámbito académico.
Durante mis años de infantil y primaria, sí es cierto que se trabajó mucho el ritmo, la coordinación y la temporalización a través de estos medios. Pues encuentro un sin fin de obras teatrales o bailes representados en los actos de final de curso a niveles generales por parte de todos los miembros del centro. Así como festivales tradicionales ligados a la cultura del municipio o del mismo entorno escolar.
Sin embargo, es entre mis materias a cursar en los años de Educación Secundaria Obligatoria, donde me ví destinado a la rama teatral, en la cual debía sumergirme en este mundo e interpretar diveros papeles con el objetivo de, al fin y al cabo, transmitir algo, mandar un mensaje, hablar mediante mi cuerpo de una forma indirecta a la habitual. Durante aquel curso de ESO, destaco la involucración en dos proyectos principales. En el primero, interpreté el papel de Fernando en la obra de teatro llamada "Historia de una Escalera" de Antonio Buero, la cual nos llevó unos determinados tiempos de ensayos, organización y coordinación para una posterior representación teatral elaborada. En el segundo proyecto, reencarnamos la famosa coreografía del videoclip de Thriller de Michael Jackson, actuando en el papel de éste mismo, realizamos un cortometraje imitativo de los diez minutos de clip en que debíamos actuar, preparar unos maquillajes y vestimentas específicos, así como semanas de ensayos para una coreografía exacta a representar.
En suma, por parte de la especialidad de Educación Física, tratamos diferentes bailes como la salsa, la bachata o el merengue. Aprendí las bases de estos y realizamos diversas actuaciones a modo de parejas o grupales, las cuales servirían de evaluación para observar los conocimientos adquiridos y destrezas sobre estos. A continuación se puede observar una de las grabaciones realizadas durante los ensayos de las coreografías que preparamos: http://www.youtube.com/watch?v=SpsiUwFrQnc
En cuanto a lo que respecta a nuestros años de facultad, sí que es un aspecto que encuentro a faltar, pues al margen de contadas actividades que por nuestra propia iniciativa expresiva se han puesto en marcha, no se ha fomentado en gran medida este tipo de metodologías creativas e innovadoras. A excepción de alguna mini-representación teatral dentro del aula muy exporádica, no ha sido una materia a explotar. Sólo puedo destacar un vídeo literario realizado en el curso anterior, en el cual se pretendía visualizar los sentimientos que podía llegar a transmitir un poema oral de manera visual. También podemos contar con él en el siguiente enlace: http://www.youtube.com/watch?v=f6m5BfX1zj8
Por lo que se refiere a experiencias aparte de las ligadas al ámbito educativo, pienso que todo acto que realizamos en nuestra vida cotidiana se podría interpretar como expresión corporal, ya que cualquier mínimo gesto, movimiento o incluso pensamiento, determina una idea transmitida para todo nuestro entorno. Desde que realizamos nuestro primer movimiento de la mañana hasta que cerramos el día con el último de la noche.
No hay comentarios:
Publicar un comentario